Usted quizás desea una Vida Sana en contacto con la Naturaleza al Aire Libre y..piensa Vivir en el Country cerca de una Central Nuclear..Piense muy Bien.

                               ¿QUE PASO?
Un rumor asegura que el humo y los fuertes olores que provienen desde la zona del delta del Paraná son los efectos de un escape radioactivo despedido por la Central Nuclear situada en Lima, Partido de Zárate (a unos 100 kilómetros del centro porteño). El accidente se produjo hace poco más de tres días cuando se averió un conducto de combustible gasificado en la planta nuclear. Para amortiguar el impacto de este gravísimo accidente, se queman pastizales en el delta del Paraná con el objetivo de ganar tiempo y analizar los daños producidos en la central energética
El humo acompañado por un intenso olor, molestia en los ojos, irritación cutánea, problemas de respiración en ancianos y niños...que algunos describen como "pasto o basura quemada" ya invade la capital argentina y el conurbano bonaerense. Esas emanaciones está contaminando al principal centro urbano de la Argentina.

 

                       Riesgos en  Propiedades  próximas a centrales Nucleares

                 Countrys, Barrios Privados, Barrios Cerrados etc..

                                  Los accidentes en centrales nucleares
Los peligros mayores que provienen de los materiales radiactivos derivan del hecho de que los sentidos no pueden percibir las radiaciones ionizantes , y la exposición excesiva puede causar lesiones físicas , enfermedades cancerigenas y hasta la muerte, los efectos pueden ocurrir años después de la exposición . ¿Quien controla si existen Fugas en las Centrales Nucleares Argentinas? ¿son efectivos esos controles? ¿ se difunden a la población las estadísticas de casos de Leucemia en esas zonas?...

Desde que comenzó a utilizarse la energía nuclear con fines pacíficos, se reconoció que ésta acarrearía riesgos que por su posible magnitud y características peculiares, no serían comparables con los riesgos convencionales. Si se produce un accidente en una instalación nuclear, sus efectos pueden significar la muerte o lesiones para muchas personas, así como restricciones del uso de las propiedades aún las situadas a distancias lejanas a la instalación las radiaciones son Letales a mas de 50 Kilometros.

Ello trae como consecuencia la dificultad de contratar seguros.

La comunidad internacional dedica grandes esfuerzos a mejorar la seguridad de las centrales hasta su cierre definitivo ya que un posible accidente en cualquiera de ellas puede tener consecuencias en toda la industria nuclear y la seguridad de las centrales nucleares se ha visto fortalecida por las enseñanzas derivadas del accidente de Chernobil y de los numerosos estudios nacionales e internacionales realizados a consecuencia de ello.

Un accidente en un reactor es muy "difícil" que ocurra pero de ocurrir, puede liberar radionucleidos gaseosos y volátiles del combustible al sistema interno de refrigeración del reactor y tener efectos transfronterizos . En el caso de un fallo en la contención, habría también una emisión hacia la atmósfera y el viento transportaría el material radiactivo que se diluiría y se dispersaría.

Algunos radionucleidos se depositarían en el suelo. Un accidente grave produciría una gran contaminación hasta decenas de kilómetros de distancia, y por lo tanto sería posible que los pobladores sufrieran altos niveles de exposición a la radiación como consecuencia de un accidente en un país vecino o en otro de la región ya que estos accidentes no conocen fronteras.

El accidente más grave ocurrido en una central nuclear ha sido el del reactor número 4 de Chernobil que fue completamente destruido por una explosión el 26 de abril de 1986 que voló el techo del reactor.

El accidente de Chernobil no es el único ocurrido en una central de energía nuclear en el que ha habido muertes inmediatas debidas a la radiación.
Los efectos agudos se ven en cualquiera que reciba una dosis lo suficientemente elevada .Existen ciertos umbrales para la aparición de dichos efectos: una dosis de magnitud semejante, repartidas a lo largo de varias semanas, meses o años, producen síntomas menos graves o ningún síntoma.

Ocurrió por recalentamiento del combustible nuclear que hizo que ardiera la masa de grafito en el reactor. El fuego se prolongó por diez días y destruyó gran parte del combustible y en los gases de humo se liberaron productos de la fisión radiactiva hasta una altura superior a los 1.000 metros. Desde allí se dispersaron y cayeron al suelo en una precipitación seca o húmeda. Como consecuencia de dos explosiones químicas también se expulsaron sustancias radiactivas hacia la atmósfera. Lo que quedó del reactor fue cubierto por una inmensa estructura de hormigón conocida como “sarcófago”. Uno de los reactores originales continuó en operación hasta el 15 de diciembre de 2000 en que fue clausurado.
El saldo del accidente fue de 237 personas ocupacionalmente expuestas que fueron hospitalizados , 28 de ellos murieron en los tres meses posteriores al accidente debido a lesiones agudas producidas por la radiación y 14 murieron a lo largo de los diez años siguientes . Posteriormente se diagnosticó que 134 personas sufrían enfermedades graves debido a la radiación a la cual habían estado expuestos.

Se evacuó a todas las personas que vivían en un radio de 30 kilómetros de la central (alrededor de 116.000 personas) que nunca mas pudieron volver a sus casas.

Luego ha habido accidentes en instalaciones nucleares de menor envergadura.

 Repercusiones de los accidentes nucleares
Para proteger al Ser Humano y medio ambiente se deben tomar medidas razonables para prevenir accidentes nucleares y los países deben adoptar y aplicar un sistema adecuado de disposiciones que regulen las actividades e instalaciones nucleares, a nivel nacional e internacional.

La mitigación de las consecuencias de un accidente nuclear a través de una pronta como adecuada compensación es un componente importante en un régimen de utilización segura de la energía nuclear. La cooperación internacional en el campo de la seguridad nuclear es un factor muy importante.

Desde el advenimiento de la industria nuclear se ha reconocido que por la característica de los daños potenciales, éstos no pueden tratarse correctamente a través de las leyes civiles ordinarias establecidas para riesgos convencionales a terceras partes.

Cuando las medidas de prevención y atenuación de accidentes no logran evitar los daños causados por instalaciones nucleares debe existir un régimen amplio de responsabilidad y la obligación de pagar una indemnización por todos los daños nucleares.

Surge entonces la necesidad de un sistema legal o un conjunto de sistemas legales que dispongan lo necesario para satisfacer los diversos intereses afectados

Es un tema complejo ya que hay varios intereses en juego, a saber:

Personas que integran el publico en general - terceros- que pueden sufrir lesiones personales o daños en sus propiedades a consecuencia de la dispersión de partículas radiactivas, ( les interesara saber si la indemnización es adecuada y si es fácil obtenerla).

Propietarios y explotadores de instalaciones nucleares y de los que se califican como "proveedores", ( les interesará contar con la protección que requieren para satisfacer las obligaciones de la responsabilidad a que están sujetas, las cuales pueden ascender a sumas tan exorbitantes que causarían su ruina económica).

La mejor forma de velar por el interés que el publico en general tiene en la seguridad de las personas y medio ambiente, es la de cerciorarse de que se tomaron todas las medidas razonables para prevenir accidentes.

Un sólo accidente podría ser causa de litigios en varios Estados y los tribunales que entendiesen en ellos podrían aplicar leyes diferentes a demandas similares originadas por el mismo accidente.

De aplicarse múltiples legislaciones nacionales habría una situación de tal incertidumbre jurídica que llevaría a que los casos derivados del mismo accidente nuclear podrían tener distintas soluciones con la aplicación por los tribunales de los Estados de diferentes leyes para reclamaciones similares. Ello haría muy difícil asegurar una protección financiera igual y ordenada para las víctimas y los explotadores nucleares estarían expuestos a riesgos impredecibles de responsabilidad. También haría muy difícil la contratación de seguros para todas las personas asociadas con actividades nucleares, llevando a una “innecesaria pirámide de reaseguramientos”.

Tiene que existir un sistema legal que disponga lo necesario para satisfacer los diversos intereses afectados, esto es los intereses de personas que integran el público en general - terceros- que pueden sufrir lesiones personales o daños en sus propiedades a consecuencia de la dispersión de partículas radiactivas, los intereses de los propietarios y explotadores de instalaciones nucleares y de los "proveedores", que han proporcionado servicios de diseño, construcción, y reparación y partes componentes de las instalaciones nucleares.

Por ello se adoptaron reglas especiales de responsabilidad por daños nucleares , tanto en la legislación nacional como en instrumentos internacionales, con el objeto de proporcionar a las víctimas de accidentes nucleares del acceso simplificado a una equitativa compensación , protegiendo , al mismo tiempo , a la industria nuclear de incertidumbres de responsabilidad bajo leyes civiles ordinarias.

Los principios básicos han sido la responsabilidad absoluta, estricta y exclusiva del explotador, limitación financiera de responsabilidad, cobertura financiera obligatoria, limitación de responsabilidad en el tiempo, unidad de jurisdicción y aplicación de sentencia y no discriminación. No admite los casos clásicos de exoneración por culpa de la víctima, fuerza mayor, caso fortuito, o culpa de terceros.

En el derecho común, la responsabilidad depende de la culpa. En el campo nuclear, sin embargo, esta teoría no es aceptable. No sólo sería extraordinariamente difícil para un demandante establecer la existencia de alguna culpa si la hubiera, sino que habría casos donde no habría ninguna culpa. y otros en que nos sería posible establecer con certeza el origen de lo que causó el daño.

En muchos países existen normas más estrictas de responsabilidad para daños causados por actividades peligrosas y se deben aplicar normas específicas sobre daños nucleares que complementarían las que existieran en las áreas de salud pública y seguridad y prevención de accidentes.

Hay varias Convenciones al respecto, la de Viena de 1963 nació dentro del seno del OIEA y el, Convenio de París de 1960, para los países miembros de la OECD.
Más tarde fueron revisadas y se aprobó un Protocolo Conjunto entre ambas para facilitar la aplicación entre países miembros de una y de otra.

El problema de la responsabilidad civil consiste esencialmente en saber a quién y en qué proporciones y condiciones incumbe la responsabilidad jurídica a posibles víctimas de daños causados por accidentes nucleares. Cuánto de este riesgo será soportado por el explotador de la instalación en un determinado accidente nuclear, cuánto por las personas que han sufrido el daño y hasta dónde el Estado debe tener fondos públicos disponibles para compensar.

Por otro lado, el público expuesto debe asegurarse una adecuada protección contra daños desconocidos, por razones legales y psicológicas, y la industria nuclear no debe soportar una carga de responsabilidad que sería intolerable en el caso de un accidente que asumiera proporciones catastróficas y no fuera cubierto por seguros adecuados.

No es fácil obtener un balance de estos intereses, sobre todo debido a la multiplicidad y variedad de principios jurídicos que deben ser modificados o dejados de lado. Estas y otras posibilidades como los aspectos inherentes a los seguros dan lugar a otros problemas legales que pueden trascender las fronteras nacionales.

 

Ante tamañas dificultades y riesgos de Muerte piense muy bien antes de decidir.
 

 

 

Contaminación en Ezeiza:

FUNAM pidió la renuncia de los presidentes de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) y de la Autoridad Regulatoria Nuclear (ARN).

Es por "no haber protegido adecuadamente la salud y la vida de los ciudadanos que habitan la zona de influencia del Centro Atómico de Ezeiza". Solicitó además que la Justicia investigue su responsabilidad y la de anteriores funcionarios.

Inquietantes datos sobre la contaminación radiactiva y química que habría producido el Centro Atómico Ezeiza (CAE).

FUNAM sostuvo que debían analizarse los sedimentos de los tanques domiciliarios de agua pues resumen la historia de la contaminación. Recomendaciones para los vecinos.

Córdoba y Buenos Aires (Argentina), marzo 20 de 2005.- La Fundación para la defensa del ambiente (FUNAM), organización que es miembro de RENACE, pidió la "renuncia del presidente de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA), Dr. José P. Abriata, y de la presidente de la Autoridad Regulatoria Nuclear (ARN), Diana Alicia Clein, por no haber protegido la salud y la vida de los ciudadanos que habitan la zona de influencia del Centro Atómico de Ezeiza". El Dr. Raúl Montenegro, presidente de FUNAM y Premio Nóbel Alternativo 2005, solicitó también al Juez Alberto Santamarina que interviene en la causa "investigue la responsabilidad de estos funcionarios y de sus antecesores por no haber actuado pese a las denuncias de contaminación, y a realidades ambientales que no podían desconocer. Desde el año 1957 CNEA sabía por sus propios informes que descargar residuos radiactivos líquidos al subsuelo y las aguas subterráneas era extremadamente peligroso, pese a lo cual utilizó desaprensivamente tres trincheras", y determine si estos funcionarios "violaron los artículos 200 y 207 del Código Penal". También solicitó se investigue "la responsabilidad de la empresa Pérez Companc y de cualquier otro miembro de la empresa Conuar en la descarga de uranio". Conuar es la empresa que fabrica los elementos combustibles para las centrales nucleares de Argentina. En el informe técnico elaborado por el perito Fernando Máximo Díaz para el Juzgado del Dr. Alberto Santamarina se cita, como posibles fuentes de la contaminación registrada, a Conuar, al Campo 5, y a las tres trincheras donde se descargaban residuos radiactivos líquidos. Estas tres instalaciones están ubicadas dentro del Centro Atómico de Ezeiza.

"Los datos contenidos en el informe que elaboró el perito Fernando Máximo Díaz confirman las denuncias que viene haciendo desde hace casi 20 años el Dr. Valentín Stiglitz y la Asociación contra la Contaminación Ambiental de Esteban Echeverría. Es vergonzoso el tiempo que demandó saber la verdad. Una verdad que la mayoría de los vecinos de Ezeiza, Montegrande y otras localidades sospechaban desde hace décadas. Si esto ocurrió con un complejo ubicado tan cerca de la ciudad de Buenos Aires cabe preguntarse cuales serán los efectos de las 36.000 toneladas de residuos radiactivos de baja actividad que CNEA tiene enterrados sin membranas en la ciudad de Córdoba", indicó Raúl Montenegro.

Datos espeluznantes.

El detallado y profundo informe elaborado por el perito geólogo Fernando Máximo Díaz confirma que el Centro Atómico de Ezeiza operó sin controles del gobierno. Según este informe, indicó Raúl Montenegro, "las aguas subterráneas están contaminadas con uranio en una superficie de 2500 hectáreas. Había uranio natural e incluso uranio enriquecido, este último solo producido por actividades humanas. El valor más alto de uranio hallado en la zona (56 ug/L = microgramos por litro) supera en casi tres veces el estándar de 20 ug/L. También hay un pico de radiactividad (actividad Alfa total) y de uranio en el llamado Campo 5, donde se descargaban antiguamente residuos radiactivos. El agua subterránea de la región muestra además altos valores de radón 222, un gas radiactivo derivado del uranio. El perito encontró asimismo trazas de estroncio 90 en un pozo de agua, material muy peligroso que se genera habitualmente en el interior de los reactores nucleares".

El Dr. Montenegro agregó que "además de contaminación radiactiva también hubo contaminación química". Agregó que el experto Fernando Máximo Díaz "considera que las actividades del CAE habrían aumentado la concentración de nitratos en el agua subterránea, un contaminante peligroso para los bebés y los adultos cuando su valor supera lo permitido en Argentina, que es 45 miligramos por litro (mg/L). Uno de los valores hallados quintuplica lo permitido por el Código Alimentario Argentino (242 mg/L). Lo grave es que el área afectada por la pluma de contaminación tiene unos 40 kilómetros cuadrados de superficie".

Desde el punto de vista de la calidad del agua de bebida, el informe del perito Díaz sostiene que el 74% de los pozos muestreados tiene agua no potable.

En su informe el perito Fernando Máximo Díaz indica que "La diversidad y cantidad de evidencias, y la coherencia general de todas ellas me llevan a determinar la existencia de una importante contaminación proveniente de las actividades del centro Atómico Ezeiza actuales o pasadas que ha afectado las aguas subterráneas de la región a nivel tal que impiden su uso como agua de bebida humana" (1).

El fantasma del cóctel de contaminantes. ¿Qué sucede en los tanques domiciliarios de agua?.

El Dr. Raúl Montenegro indicó que además de los efectos individuales de cada contaminante "en la zona del CAE también actúan los cócteles de contaminantes. Cuando varios contaminantes radiactivos y no radiactivos se consumen al mismo tiempo existen efectos muy difíciles de predecir. La radiación ionizante que producen los materiales radiactivos, por ejemplo, aumenta la cantidad de radicales libres en las personas expuestas. Estos radicales son dañinos para la salud humana. Si esa misma persona es afectada por otros contaminantes que también producen gran cantidad de radicales libres (como el tabaco), los efectos se suman".

Agregó que el estudio realizado por el perito "no evaluó los sedimentos de los tanques domiciliarios de agua, sobre todo en tanques que no han sido limpiados durante años. Este análisis deberá hacerse a la brevedad, pues esos sedimentos guardan la historia de la contaminación".

Raúl Montenegro sostuvo que "simultáneamente con la toma de muestras de sedimentos es urgente recomendar a toda la población del área afectada que limpie con urgencia sus tanques de agua. Esos sedimentos suelen tener contaminantes concentrados que pueden pasar a la red domiciliaria de agua, y ser consumidos". Agregó que tanto para nitratos como para residuos radiactivos no volátiles, como el uranio, "hervir el agua aumenta su concentración, lo que es peligroso". "Al mismo tiempo, indicó, es necesario asegurar que los tanques estén perfectamente tapados y sin fisuras, pues podrían estar ingresando otros contaminantes sin relación alguna con el CAE, como plaguicidas, lo que aumentaría el efecto cóctel de contaminantes. Junto a la Asociación Contra la Contaminación de Esteban Echeverría y otras organizaciones, como Bios Mar del Plata, elaboraremos un pequeño manual para facilitar esta tarea de limpieza de los tanques domiciliarios de agua".

El Dr. Raúl Montenegro recomendó, por otra parte, que se inicien "estudios epidemiológicos" y que el primer paso "podrían ser evaluaciones de epidemiología popular realizadas por los propios vecinos, una posibilidad que estamos analizando con Valentín Stiglitz y la Asociación contra la Contaminación Ambiental de Esteban Echeverría".

Para obtener mayor información contactar:

Dr. Raul Montenegro, Biólogo, presidente de FUNAM, Profesor Titular de Biología Evolutiva en la Universidad Nacional de Córdoba, y Premio Nóbel Alternativo 2004. Teléfono: 0351-4557710 y 4551441. Email: montenegro@funam.org.ar
 

 

ULTIMAS NOTICIAS   ESPAÑA

Destituido el director de la central nuclear de Ascó tras una fuga radiactiva
El escape, clasificado como de nivel 2 (en una escala de 0 a 7), no fue notificado de la manera debida
RAFAEL MÉNDEZ - Madrid - 16/04/2008

Rafael Gasca, director de la central nuclera de Ascó, en Tarragona, ha sido destituido por la junta directiva de la central (propiedad de Endesa y otros socios) tras una fuga radiactiva registrada el 26 de noviembre y que no fue notificada con propiedad al Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) hasta el lunes pasado.

La fuga radiactiva en Ascó fue cien veces mayor de lo declarado
14 municipios exigen a Endesa destituciones en la nuclear de Ascó

La gravedad del escape, que un primer momento fue catalogada de nivel 0 (en una escala de peligrosidad del 0 al 7), fue luego elevada por el CSN a un nivel 2 (con la categoría de "Incidente"), algo que no ocurría en España desde al menos hace tres años.

Varios centenares de trabajadores y visitantes de la planta han sido examinados por si resultaron contaminados por el escape. Hasta ahora no se ha hallado contaminación en ninguna persona.

Junto a Gasca también ha sido destituido Francesc González, jefe de protección de la planta. Cesar Candás, director de la central de Vanellós, susituirá a Gasca.

"Un suceso menor"

La central nuclear de Ascó declaró el pasado 4 de abril que había detectado una fuga en sus instalaciones el pasado 26 de noviembre durante la parada de recarga, pero la describió como una nimiedad, "un suceso menor". Por eso fue calificado en principio como nivel 1 (en una escala de 0 a 7) y el lunes pasó a nivel 2, lo que lo convierte en uno de los cuatro incidentes más graves en la historia nuclear española y da la razón a Greenpeace, que desde el principio alertó del suceso. El último caso fue el de Vandellòs II en 2005, también por ocultar al CSN la corrosión de una tubería. Entonces estuvo seis meses parada.

En la parada de recarga, se transportan las barras de combustible nuclear a través de unos tubos. El tubo se lava con agua a presión y luego se seca mediante unas bombas. Pero siempre quedan charcos -como los que permanecen al vaciar una piscina- de los que los operarios sacan el agua con unas aspiradoras manuales (llamadas chupacharcos). Ese agua es la que acumula más material radiactivo y acabó en un bidón de 50 litros. Un operario lo tiró en la piscina de combustible. Es gesto ya de por sí era chapucero, porque según el Consejo hay que tratarlo como un residuo radiactivo. Además, junto a la zona de vertido estaba en marcha un potente sistema de ventilación que absorbió parte de las partículas radiactivas y las lanzó al exterior a través de una chimenea. El 95% se quedó en un radio de 50 metros, lo que significa que la mayor parte se quedó en los tejados de los edificios de la central, no llegó al exterior.

Para descartar que nadie haya recibido más radiación de la permitida, el CSN examinará a más de 700 personas que hayan entrado en la central en este periodo. Son en su mayoría trabajadores con licencia nuclear, pero también personal auxiliar, como jardineros o quienes hayan llevado algún suministro. Asimismo, el CSN exigió a la Asociación Nuclear Ascó-Vandellòs, la empresa que gestiona las nucleares catalanas, que "depure responsabilidades"
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COMENTARIOS

Creo que entre alarmar a la población, y ocultar la verdad hay una línea fina, dificil de conseguir.De cualquier manera la población tiene derecho a estar informada con la mayor objetividad posible, por los expertos a los que se les exige pedagogía a la hora de explicar estos hechos. Pero ocultarlos nunca.

Destituirlo es poco, cárcel para este "señor". Ha ocultado algo gravísimo y lo que es peor, ha consentido a pesar del escape que grupos de escolares visitaran la central.

La energia nuclear se vuelve peligrosa cuando está, como este país, en manos de personajes cuyas prioridades políticas y económicas están por encima de las técnicas y de seguridad. Gracias a la moratoria nuclear, las centrales nucleares que tenemos y que no podemos cerrar porque las necesitamos, ahora más que nunca, están obsoletas y degradadas por falta de inversión en nuevas instalaciones, mucho más modernas y seguras ... pero este país es así. Se mueve a golpe de demagia barata y populismo ... así acabaremos sin energía y encima con un desastre en potencia.

 

 

 

CENTRO ATÓMICO EZEIZA ubicado en la puerta de la Capital Federal y rodeado de complejos habitacionales .

Central Nuclear Atucha I está situada a 100 km de la Ciudad de Buenos Aires, de fácil acceso por la Ruta Nacional N° 9, a 11 km de la localidad de Lima, Partido de Zárate.

Atucha II es una central nucleoeléctrica de una potencia de 745 MWe que va a aportar 692 MW eléctricos netos al sistema interconectado nacional.
Se encuentra ubicada sobre la margen derecha del Río Paraná, en la localidad de Lima, Partido de Zárate, a 115km de la Ciudad de Buenos Aires, adyacente a la central nuclear Atucha I,

Central Embalse, se encuentra situada en la costa sur del Embalse del Río Tercero, provincia de Córdoba, a 665 mts. sobre el nivel del mar. Dista aproximadamente 100 Kms. de la ciudad de Córdoba, y a 700 kms. de la ciudad de Buenos Aires.
 

La Autora del Articulo Original en NADA participo de esta Advertencia en L.I.G.A

Gracias por su visita

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