Los Remates por sobre cerrado perjudican al demandado.

Mendoza
Martilleros dicen que el actual sistema de remates no sirve

La asociación que los agrupa recalcó que las subastas con oferta escrita a sobre cerrado dispuestas por la Corte local derrumbaron los valores y dejaron fuera del circuito al interesado ocasional.
04-10-2009

 

http://www.diariouno.com.ar/edimpresa/2009/10/04/nota225789.html

Alejandro Gamero
agamero@diariouno.net.ar

Tras dos años de remates a sobre cerrado y sin la puja habitual y oral del mejor postor, la Asociación de Martilleros Judiciales aseguró que este experimento lo único que ha logrado es derrumbar los valores de los subastas y darle a posibilidad a la famosa Liga de monopolizarlas definitivamente.

La Liga es un grupo de un centenar de inversores que siempre están listos para comprar bienes en remate operando con tal organización que logran desplazar a los interesados que no pertenecen a su grupo, quedandose así con lo rematado a muy bajo precio y revendiéndolo luego al valor de mercado.

Esta agrupación, que no tiene sello de goma ni inscripción societaria sino que actúa desde la informalidad con métodos algunas veces denunciados como cuasimafiosos, son el azote no sólo de los interesados sino de los propios martilleros.

Jorge Oliveri, titular de la Asociación de Martilleros Judiciales, dijo a UNO que "esta metodología del sobre cerrado lo único que ha hecho es perjudicar a todas las partes. Nosotros se lo dijimos al presidente de la Suprema Corte, Jorge Nanclares, cuando la Justicia local cambió el sistema pero él no estuvo de acuerdo".

Explicó que "personalmente he sufrido estos perjuicios como en el caso concreto de un inmueble que tenía un valor final de $400.000. Salió con una base de remate de $80.000 y terminaron ofreciendo no más de $90.000".

Y sentenció: "Esto de presentar la oferta escrita con sobre cerrado al final no tiene nada de puja, termina siendo una licitación. Los interesados se presentan con un sobre y gana teóricamente la mejor oferta".

Pero Oliveri se lamentó de que "este sistema no logró que la Liga deje de manejar los remates. Ellos se han dividido en grupos, hacen distintas ofertas, con distintos montos entre 30.000 y 60.000, por ejemplo, y al momento de la subasta una vez que saben que no tienen ningún competidor extraño se van retirando lo que ofertaron más, quedándose el que hizo la más económica, que es el que al final gana. Así se lo quedan ellos".


El viejo y el nuevo sistema
Hasta hace dos años, el remate tenía su formato tradicional. Los interesados se presentaban y a viva voz ofertaban a partir del precio base. El que hacía la oferta más alta se llevaba el bien subastado.

Pero los muchachos de La Liga le tomaron la mano rápidamente. El martillero Ricardo Comisso relató cómo lo hacían: "Antes cuando veían a alguno que no era del grupo de ellos lo convencían de que no ofertara en la puja porque la La Liga podía ganar el remate a muy bajo precio y se comprometían a vendérselo después. Pero luego se lo ofrecían a precio de mercado".

A pesar de que fueron denunciados públicamente en varias oportunidades, Comisso dijo que los aprietes de los integrantes de La Liga "son un mito; acá nunca actuaron así".

Sin embargo cuando imperaba el sistema anterior eran numerosas las quejas de que los hombres de La Liga apretaban con algunos "gordos" a los interesados que no eran del grupo obligándolos a retirarse y dejándoles el remate servido a ellos.


La razón del cambio
Ese fue el motivo para que la Suprema Corte impusiera un sistema más controlado de sobre cerrado y registro de compradores que les permitió saber quiénes prestaban servicios para La Liga. Pero al final, según los martilleros, les facilitaron la apropiación de los remates.

Jorge Oliveri explicó que "cuando la Corte dispuso el cambio le propusimos que una vez abierta la oferta escrita se pudiera subastar a viva voz pero no quisieron".

Agregó: "Hay acceso libre por internet para saber quiénes son los que se han inscripto con ofertas para el remate. Con lo cual la gente de La Liga sabe si hay gente de ellos o no y cómo contactarlos para desalentarlos".

Comisso coincidió con Oliveri en que "la solución es permitir que se oferte tras la apertura del sobre, por ejemplo tomando como base la mejor oferta que apareció allí".

Y agregó que "además es necesario que haya gran publicidad sobre los remates, si no el interesado común no va y todos los trámites que demanda termina dejando solo a los de La Liga en posición de participar".